El Concejo Deliberante de Ramallo aprobó recientemente en sesión la adjudicación de una concesión para el cobro de la tasa de tránsito pesado en el acceso a Villa General Savio, un proyecto que generó un intenso debate político y crítica desde la oposición.
El cuerpo legislativo autorizó la adjudicación de la concesión a una empresa privada para transformar el punto de cobro del tránsito pasado con un sistema automatizado de peaje y control. Se trata de una inversión estimada en aproximadamente 7.000 millones de pesos, que implica la instalación de tecnología “free flow” con arcos lectora les, sistema de pesaje dinámico WIM y balanza estática tradicional.
La obra demandaría unos 120 días y contempla, además, la construcción de una playa de servicios para camiones con duchas, dormitorios y un sector gastronómico. Según el intendente de Ramallo, los recursos primero ingresan al municipio y luego se transfieren a la firma conforme el contrato. Asi mismo, remarcó que no se trata de una tasa nueva, sino de una modalidad de cobro de una tasa que ya existe desde 2024, tradicionalmente abonada por empresas como Bunge.
E consecuencia, la concejal Cecilia Giammaria expresó una postura crítica y cuestionó tanto la forma de votación como el contenido del proyecto aprobado.
Calificó de concesión como “atada con alambres” y denunció falta de información y transparencia en el expediente presentado. Además, señaló que el pliego hacía énfasis en obras de infraestructuras pero no detallaba aspectos claves como cuánto recaudará la municipalidad o cómo se fiscalizará la gestión.

Por otra parte, sugiere la falta de idoneidad para el control del transito pesado de la empresa Plus Baite SRL, la adjudicada, ya que el principal rubro de la misma de servicio de limpieza.
Mientras algunos ve en la concesión oportunidad para modernizar la gestión del tránsito pesado y obtener mayores recursos, otros advierten sobre los riesgos de una adjudicación con supuesta falta de datos y transparencia.


