Luego de las fuertes críticas que dejó el último Superclásico entre Boca y River, la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) decidió respaldar a los árbitros Darío Herrera y Héctor Paletta, quienes quedaron en el centro de la polémica por una jugada clave no sancionada.
El foco de los cuestionamientos estuvo en la última acción del partido, cuando un posible penal sobre Lucas Martínez Quarta no fue cobrado por Herrera y tampoco revisado desde el VAR, a cargo de Paletta.
Pese a los reclamos, desde la estructura arbitral de la AFA consideraron que la decisión fue correcta. Según trascendió, tanto el desempeño de Herrera en campo como la intervención de Paletta en el VAR fueron respaldados por los responsables del arbitraje. Incluso, se sostuvo que no existían elementos suficientes para modificar la decisión inicial, en línea con el protocolo del VAR, que solo interviene ante errores claros y manifiestos.

Lejos de recibir sanciones, ambos árbitros fueron nuevamente designados para la próxima fecha del Torneo Apertura, lo que refuerza la postura de la AFA de sostener sus actuaciones. Herrera será el juez principal en uno de los encuentros de la jornada, mientras que Paletta continuará cumpliendo funciones en el sistema VAR.
La polémica que no se apaga
La jugada en cuestión generó un fuerte malestar en River Plate, donde dirigentes, cuerpo técnico e hinchas reclamaron que debió sancionarse penal.
El episodio volvió a poner en discusión el uso del VAR en el fútbol argentino y los criterios de intervención en jugadas determinantes, en un contexto de reiteradas controversias arbitrales.
Más allá del respaldo institucional, el arbitraje continúa en el centro de la escena. Las decisiones en partidos de alto impacto como el Superclásico reavivan el debate sobre la transparencia, los criterios y el funcionamiento del sistema.



