La vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, volvió a marcar diferencias con el Gobierno nacional al pronunciarse a favor de una mejora salarial para los trabajadores de la educación. En un mensaje publicado en sus redes sociales, sostuvo que los docentes “merecen reconocimiento, respeto y una retribución acorde a la importancia de la tarea que realizan“, en medio del debate por el financiamiento educativo y los reclamos salariales del sector.
El pronunciamiento se produjo durante el aniversario del Instituto Social Militar Dámaso Centeno, establecimiento educativo del que la titular del Senado es egresada.
Al recordar su paso por la institución, Villarruel expresó: “Guardo los mejores recuerdos y amistades que trascienden las décadas.” A partir de esa evocación, destacó el rol que cumplen los educadores en la formación de las nuevas generaciones y aseguró que su trabajo debe ser valorado. “Quienes eligen la educación cumplen una misión fundamental para el futuro de la Nación y merecen reconocimiento, respeto y una retribución acorde a la importancia de la tarea que realizan.”
El contexto del reclamo
Las declaraciones de la vicepresidenta llegan en un momento de fuerte tensión entre el Gobierno nacional y el sector educativo.
En las últimas semanas, la Corte Suprema de Justicia dejó firme una medida cautelar que ordena aplicar la Ley de Financiamiento Universitario, luego de rechazar un recurso presentado por el Poder Ejecutivo. La decisión judicial reavivó el debate por el presupuesto destinado a las universidades nacionales y por la pérdida del poder adquisitivo de los salarios de docentes y trabajadores no docentes.
Los gremios del sector sostienen que los aumentos otorgados durante el último año quedaron por debajo de la inflación y reclaman una recomposición salarial, además de mayores recursos para garantizar el funcionamiento de las instituciones educativas.
Un nuevo gesto de diferenciación
Si bien Villarruel evitó hacer referencias directas al conflicto entre el Gobierno y las universidades o cuestionar las políticas impulsadas por el presidente Javier Milei, sus declaraciones fueron interpretadas como un respaldo a los reclamos del sector docente.
No es la primera vez que la vicepresidenta adopta una postura diferente a la del Ejecutivo en temas sensibles. En los últimos meses también expresó posiciones propias respecto a jubilaciones, discapacidad y otras cuestiones sociales, marcando una agenda que en varias oportunidades se diferenció de la Casa Rosada.
