La última sesión del Concejo Deliberante de Ramallo dejó en evidencia un clima de creciente tensión política, marcado por fuertes cruces entre oficialismo y oposición en torno a la falta de obras y respuestas a demandas básicas en distintas localidades del distrito.
El eje del debate giró principalmente sobre proyectos impulsados por la oposición que fueron rechazados por el bloque oficialista, lo que generó cuestionamientos directos sobre la gestión municipal.
El concejal Agustín Bellochio fue uno de los principales protagonistas del debate y expresó duras críticas tras la sesión. Según sostuvo, las iniciativas presentadas buscaban dar respuesta a reclamos concretos de los vecinos, vinculados a problemáticas básicas como el estado de las calles, la iluminación y los accesos a escuelas.
“La sesión te deja enojado, porque sentimos que no se quieren hacer responsables del cargo que tienen”, manifestó el edil, al tiempo que remarcó que se trata de demandas cotidianas que requieren soluciones urgentes.
En ese sentido, cuestionó la falta de intervención en tareas esenciales como el bacheo, al asegurar que hay sectores donde “hace más de un año que no se tapan los pozos”.
Uno de los puntos más críticos expuestos durante la sesión fue la situación de la localidad de Pérez Millán, señalada como uno de los sectores más afectados por la falta de infraestructura.
Según Bellochio, la zona presenta un marcado deterioro, con calles en mal estado, luminarias fuera de servicio y escasa presencia de obras públicas. Además, advirtió que esta situación impacta directamente en la vida diaria de los vecinos, especialmente en días de lluvia, cuando la circulación se vuelve compleja.
Desde el oficialismo, la concejal Romina Rossi defendió la gestión y explicó que muchas de las obras reclamadas ya están contempladas dentro de la planificación del Ejecutivo municipal. Según indicó, existe un cronograma en marcha que incluye trabajos de bacheo, recambio de luminarias y mejoras en distintos puntos del distrito, aunque reconoció que los tiempos de ejecución pueden generar demoras en la percepción de resultados.
En esa línea, sostuvo que el debate no pasa por la necesidad de las obras, sino por la forma en que se organizan y priorizan dentro de una estrategia de gestión.
Más allá de las explicaciones oficiales, el cruce dejó al descubierto una fuerte disputa política en el ámbito legislativo local, atravesada por reclamos vecinales que continúan sin resolución inmediata.
Desde la oposición adelantaron que seguirán impulsando proyectos para visibilizar las problemáticas de los barrios, mientras que el oficialismo insiste en que las respuestas están en marcha.