La investigación por la muerte de un enfermero de 44 años en el barrio porteño de Palermo sumó un dato central: en su departamento encontraron ampollas de fentanilo vinculadas a un laboratorio investigado en una causa judicial de alto impacto.
El hombre, identificado como Eduardo Bentancourt, fue hallado sin vida en un inmueble ubicado sobre la calle Fray Justo Santa María de Oro al 2400. En el lugar, la Policía secuestró distintos medicamentos de uso hospitalario, entre ellos propofol y fentanilo.
En las últimas horas, los investigadores detectaron que parte del fentanilo incautado pertenece a HLB Pharma Group, el laboratorio ligado al empresario Ariel García Furfaro, quien ya está procesado en la causa por el fentanilo contaminado.
Se trata de ampollas de fentanilo-citrato inyectable, un potente opioide que no se comercializa para uso particular y cuyo manejo está restringido al ámbito médico. Algunas de las unidades halladas corresponden a productos que fueron prohibidos por la ANMAT, lo que refuerza las sospechas sobre su circulación ilegal.
El hallazgo reavivó la conexión con la investigación por el fentanilo adulterado, un escándalo sanitario que provocó decenas de muertes en Argentina y derivó en allanamientos, clausuras y múltiples imputaciones.
Por estas horas, la Justicia intenta determinar cómo llegaron esas ampollas al departamento del enfermero y si su muerte está directamente relacionada con el consumo de estas sustancias o con una red más amplia de desvío de medicamentos.



