La crisis que atraviesa el sector industrial volvió a impactar en el empleo de la región. La empresa Welding Alloys Argentina, instalada desde hace aproximadamente 25 años en el Parque Industrial Comirsa de Ramallo, comenzó un proceso de reducción de personal en medio de una marcada caída de la actividad y la falta de nuevos contratos.
Según trascendió, durante los últimos días fueron enviados telegramas de despido a ocho trabajadores metalúrgicos afiliados a la Unión Obrera Metalúrgica (UOM). A estas cesantías se suman otras cinco desvinculaciones registradas previamente en sectores jerárquicos y gerenciales de la compañía.
La firma, de capitales británicos, brinda servicios especializados de ingeniería antidesgaste para industrias como la siderurgia, la minería, la producción cementera y el sector agroindustrial. Entre sus clientes se encuentran importantes empresas vinculadas al corredor industrial de la región.
De acuerdo con fuentes gremiales, la situación de la compañía se viene deteriorando desde hace al menos dos años como consecuencia de la retracción de la demanda y la disminución de proyectos. Desde la UOM señalaron que durante el último tiempo la empresa operó con importantes dificultades económicas y con una actividad cada vez más reducida.
Actualmente, Welding Alloys cuenta con alrededor de 30 trabajadores encuadrados en la actividad metalúrgica, además de personal técnico, administrativo y jerárquico. Sin embargo, la incertidumbre continúa creciendo debido a la escasez de trabajos programados para los próximos meses. Según trascendió, la empresa sólo tendría asegurada una tarea puntual durante junio, mientras que aún no registra contratos confirmados para julio.
Un escenario que se repite en la región
El caso se suma a una serie de conflictos laborales que vienen afectando al sector industrial del norte bonaerense y el sur santafesino. En las últimas semanas también se conocieron despidos en empresas contratistas vinculadas a la actividad siderúrgica, mientras que distintos gremios vienen advirtiendo sobre la caída de la producción y el riesgo que enfrentan numerosos puestos de trabajo.
Desde el municipio de Ramallo reconocieron recientemente que la desaceleración económica comenzó a impactar en distintas empresas de la zona y señalaron que varias firmas realizan esfuerzos para sostener el empleo en un contexto de menor actividad y reducción de la demanda.
La situación de Welding Alloys vuelve a poner el foco sobre el delicado momento que atraviesa el entramado productivo regional, donde empresarios, trabajadores y sindicatos observan con preocupación la evolución de la actividad industrial y su impacto directo sobre el empleo.



