El costo de vida en Argentina continúa en alza y vuelve a golpear el bolsillo de los hogares. Según datos oficiales del INDEC, una familia tipo necesitó alrededor de $1.400.000 mensuales para no quedar por debajo de la línea de pobreza durante febrero de 2026.
El valor corresponde a la Canasta Básica Total (CBT), que aumentó 2,7% en ese mes, en línea con la dinámica inflacionaria.
En concreto, un hogar compuesto por dos adultos y dos niños requirió $1.397.672 para cubrir sus necesidades básicas, mientras que para no caer en la indigencia necesitó $644.088, según el mismo informe.
Qué mide la línea de pobreza
La CBT no solo contempla alimentos, sino también otros gastos esenciales como transporte, educación, salud, servicios y vestimenta. Por eso, se utiliza como referencia para determinar si una familia es considerada pobre.
Por su parte, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) mide únicamente el costo de los alimentos indispensables y define la línea de indigencia.
El impacto de la inflación en los hogares
El informe también refleja que, si bien el incremento mensual de la canasta estuvo levemente por debajo de la inflación general (2,9%), los precios de los productos esenciales continúan presionando sobre los ingresos.
En el acumulado del primer bimestre, la canasta básica mostró subas significativas, especialmente en alimentos, uno de los rubros que más impacta en los sectores de menores ingresos.
Un umbral cada vez más alto
La cifra cercana a $1,4 millones marca un nuevo piso para los ingresos familiares en Argentina y expone la dificultad creciente para sostener el nivel de vida.
En términos comparativos, el ingreso necesario para no ser pobre ya ronda los US$1000 mensuales, reflejando el encarecimiento del costo de vida medido en dólares.