La Justicia avanza en la causa que investiga a las máximas autoridades de la Asociación del Fútbol Argentino por una presunta evasión fiscal superior a los $19.000 millones. El presidente Claudio “Chiqui” Tapia y el tesorero Pablo Toviggino quedaron más cerca de ser procesados tras las indagatorias realizadas en el expediente.
La investigación está a cargo del juez en lo Penal Económico Diego Amarante y se originó a partir de una denuncia de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que acusa a la entidad de haber retenido impuestos y aportes de la seguridad social sin transferirlos al Estado dentro de los plazos legales.
Según el organismo, la AFA actuó como agente de retención entre marzo de 2024 y septiembre de 2025, pero no depositó esos fondos, que no eran propios sino recursos públicos retenidos a terceros. El monto total bajo investigación supera los $19.000 millones.
En las últimas semanas, Tapia, Toviggino y otros dirigentes fueron indagados en la causa. Tras esa instancia, el juez quedó en condiciones de definir su situación procesal: puede dictar el procesamiento, la falta de mérito o el sobreseimiento.En paralelo, la fiscalía ya se pronunció en contra de cerrar el caso y pidió que la investigación continúe, al considerar que existen elementos suficientes para sostener la acusación por presunta retención indebida de aportes.
Desde la defensa sostienen que no hubo delito y que la AFA se encuentra dentro de planes de pago vigentes, por lo que rechazan la acusación penal. Argumentan que la situación es similar a la de otras empresas que regularizaron deudas impositivas mediante acuerdos con el Estado.
El expediente no solo tiene implicancias judiciales, sino también políticas y deportivas. La causa se da en un contexto de tensión entre el Gobierno nacional y la conducción del fútbol argentino, y ya generó medidas como citaciones a indagatoria e incluso restricciones de salida del país para los implicados.
Con las indagatorias ya realizadas, la decisión del juez será clave para determinar si los principales dirigentes del fútbol argentino enfrentan un procesamiento formal en una de las causas más sensibles para la conducción de la AFA.