Una serie de amenazas de tiroteos en establecimientos educativos de San Nicolás generó preocupación en la comunidad y derivó en la suspensión de clases y la activación de protocolos de seguridad en distintas instituciones.
Uno de los casos más alarmantes se registró en la Escuela Técnica N°4, donde apareció un mensaje intimidatorio que advertía sobre un supuesto ataque armado previsto para este viernes dentro de un curso específico. La situación generó temor entre los estudiantes y sus familias, quienes rápidamente se organizaron para evitar la asistencia a clases.
Según trascendió, la advertencia habría sido escrita en un baño del establecimiento y difundida luego a través de mensajes entre alumnos y grupos de padres, lo que amplificó la preocupación.
Frente a este escenario, distintas instituciones educativas de la ciudad decidieron suspender actividades o implementar medidas preventivas, mientras se dio intervención a las autoridades correspondientes.
Entre las acciones adoptadas, se destacan:
- Activación de protocolos de seguridad
- Intervención de autoridades educativas y judiciales
- Refuerzo de controles dentro de los establecimientos
- Evaluación de suspensión de clases en algunos casos
Además, directivos y docentes mantuvieron contacto con familias para llevar tranquilidad y coordinar las medidas a seguir.
Un fenómeno que se repite
Las amenazas no son un hecho aislado. En los últimos días, situaciones similares se replicaron en distintas provincias del país, con mensajes anónimos en escuelas que advertían sobre posibles ataques.
Este contexto genera mayor preocupación debido a antecedentes recientes de violencia escolar en Argentina, lo que llevó a reforzar la prevención y la rápida intervención ante cualquier señal de riesgo.
Las autoridades trabajan para determinar el origen de las amenazas y establecer responsabilidades. No se descarta que se trate de mensajes falsos o vinculados a desafíos virales en redes sociales, aunque igualmente se actúa bajo protocolos estrictos para garantizar la seguridad de estudiantes y docentes.
Mientras tanto, la comunidad educativa permanece en estado de alerta, a la espera de definiciones sobre la continuidad de las actividades en los próximos días.



