Julio Silva, encargado del edificio de Recoleta donde vivió la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, se retractó este miércoles de una declaración clave realizada en 2018 en el marco de la denominada “Causa Cuadernos”. Durante su exposición ante el Tribunal Oral Federal 7, negó haber visto el ingreso de bolsos y valijas al departamento vinculado a la exmandataria y aseguró que firmó aquella declaración “sin leerla”.
Silva declaró durante más de dos horas ante los jueces que llevan adelante el juicio oral por presuntas coimas durante los gobiernos kirchneristas. En ese contexto, rechazó varios de los dichos que habían quedado asentados en el expediente hace ocho años, cuando había declarado ante el fallecido juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli.
“Cometí un delito y lo acepto. Firmé, pero no estaba de acuerdo. Ni lo leí”, afirmó el encargado ante el tribunal. Además, sostuvo: “Eso de que venían con bolsos y valijas, eso yo no lo dije”.
En la declaración original de 2018, Silva había asegurado que entre 2007 y 2010 observaba movimientos frecuentes de bolsos y valijas en el departamento ubicado en la esquina de Uruguay y Juncal, y que el exsecretario presidencial Daniel Muñoz ingresaba regularmente al edificio acompañado por otras personas. Sin embargo, durante el juicio oral sostuvo que atravesó una situación de presión cuando fue interrogado en Comodoro Py y afirmó que no coincidía con el contenido final del acta que terminó firmando. Según relató, aquella situación incluso le generó problemas personales y hostigamiento posterior.
Silva trabaja como encargado del edificio desde 1989 y aseguró haber conocido tanto a Néstor Kirchner como a Cristina Kirchner y a sus hijos. Además, aclaró que nunca tuvo acceso al departamento privado de la familia y remarcó que su función era únicamente la de encargado general del edificio.
La denominada “Causa Cuadernos” investiga un supuesto sistema de recaudación ilegal de sobornos durante los gobiernos kirchneristas, a partir de las anotaciones realizadas por Oscar Centeno, exchofer de Roberto Baratta, funcionario del Ministerio de Planificación Federal. Cristina Kirchner está acusada en el expediente como presunta jefa de una asociación ilícita.



