El Gobierno nacional avanzará con una asistencia extraordinaria para el PAMI en medio de la crisis financiera que atraviesa la obra social de jubilados y pensionados, afectada por una fuerte deuda con prestadores, clínicas y farmacias.
Según trascendió, el Ejecutivo destinará una inyección de fondos para intentar normalizar los pagos y evitar que el conflicto impacte en la atención de millones de afiliados. La asistencia será financiada mediante emisión de deuda, en un contexto de restricciones presupuestarias y tensión en el sistema sanitario.
La situación del PAMI se agravó en las últimas semanas debido a atrasos en los pagos a médicos, sanatorios y centros de salud. Distintas entidades del sector advirtieron sobre una deuda acumulada que ronda los $500.000 millones, mientras que desde el Gobierno reconocieron la necesidad de reforzar el financiamiento del organismo.
En abril, el Ministerio de Economía ya había transferido partidas por $150.000 millones para comenzar a destrabar el conflicto y avanzar con pagos parciales a prestadores. Sin embargo, la delicada situación financiera del organismo obligó a analizar nuevos mecanismos de asistencia.
El ministro de Salud, Mario Lugones, admitió públicamente la crisis que atraviesa el PAMI, aunque aseguró que los pagos comenzaron a regularizarse. Desde la Casa Rosada buscan contener el malestar del sector médico y evitar nuevas medidas de fuerza que puedan afectar a los casi seis millones de afiliados de la obra social.


