El peronismo anticipó que no acompañará la reforma política impulsada por el Gobierno nacional y rechazó especialmente la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), al considerar que son una herramienta clave para definir candidaturas en un contexto de fragmentación interna.
La postura comenzó a consolidarse tras el envío del proyecto al Congreso por parte del presidente Javier Milei, que incluye la derogación de las primarias como uno de sus principales ejes.
Dirigentes de distintos sectores del peronismo coinciden en que las PASO permiten ordenar la competencia interna y evitar definiciones cerradas entre cúpulas partidarias. En ese sentido, consideran que su eliminación podría debilitar los mecanismos de participación y profundizar tensiones dentro del espacio.Aunque reconocen que el sistema puede ser discutido o incluso modificado, marcan una diferencia con la eliminación total que propone el oficialismo.
La discusión se da en un momento en el que el peronismo busca reorganizarse y definir liderazgos de cara a las próximas elecciones. En ese contexto, distintos referentes advierten que, sin un candidato de consenso, será necesario recurrir a una interna para evitar rupturas. Si bien el espacio fue impulsor de las PASO en 2009, su uso fue limitado durante años y recién en 2023 se utilizó para definir una candidatura presidencial, en la competencia entre Sergio Massa y Juan Grabois.
Según trascendió, sectores como el kirchnerismo, el Frente Renovador y el peronismo federal coinciden en la necesidad de sostener las primarias como herramienta electoral. Incluso dentro del massismo admiten que podría discutirse una eventual suspensión, pero no su eliminación definitiva, al tiempo que cuestionan la falta de alternativas claras para definir candidaturas si se elimina el sistema.
El rechazo del peronismo se inscribe en una discusión más amplia sobre la reforma electoral impulsada por el Gobierno, que también incluye cambios en el financiamiento de los partidos, la incorporación de Ficha Limpia y modificaciones en el sistema electoral.
En este escenario, el oficialismo aún no cuenta con los consensos necesarios para avanzar en el Congreso, mientras crecen las tensiones con la oposición sobre las reglas de competencia política de cara a los próximos comicios.



