En la escena escolar algo se escribe,
se replica, irrumpe.
La palabra no necesita voz para impactar.
Y hoy se pone en evidencia.
La palabra escrita como instrumento de impacto.
Un modo de comunicar que, aun fallido,
Garantiza ser escuchado, garantiza el estado de tensión.
Entonces la pregunta insiste:
¿Por qué en la escuela, en una institución que aloja?
¿aloja? ¿O justamente, porque aún lo hace, es que esto aparece allí?
Tal vez haya que correrse de ciertas quejas repetidas.
El lugar de la escuela hoy es otro.
Lo están haciendo saber.
Esto merece ser pensado.
Ante la amenaza, la restricción,
el límite,el control.
¿Será eso lo que se está buscando?
Un enunciado anónimo, un enigma que convoca, que implica búsqueda, registro, atención.
Donde todo se vuelve potencial. ¿Será una forma de inscribirse en la mirada del otro? Cuando el miedo se vuelve modo de lazo, algo de lo humano queda en riesgo.
ANA BELEN NEGRO
LIC. EN PSICOLOGIA
Matricula 15.769



