En un escenario marcado por la incertidumbre electoral, el peronismo comenzó a acelerar las definiciones internas de cara a las próximas elecciones, ante la posibilidad de que se modifique o elimine el sistema de Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
La falta de certezas sobre el esquema electoral empujó al Partido Justicialista a anticipar debates que, en otros contextos, se resolverían más cerca del calendario oficial. El objetivo es evitar tensiones de último momento y ordenar una estrategia común frente al oficialismo.
Dentro del espacio conviven distintas posturas sobre cómo definir candidaturas. Algunos sectores impulsan la realización de internas partidarias para legitimar liderazgos, mientras que otros prefieren acuerdos de consenso que eviten una exposición de la fragmentación interna.
En ese marco, vuelve a aparecer el debate sobre las principales figuras del espacio y su capacidad de ordenar al peronismo en un contexto de debilidad política y electoral. Además, dirigentes y gobernadores analizan alternativas para ampliar la base del frente opositor, incluso con sectores por fuera del kirchnerismo tradicional.
La eventual eliminación de las primarias modificaría de manera sustancial el esquema de competencia interna, obligando al peronismo a definir candidaturas sin una instancia abierta que funcione como ordenador político.
Frente a ese escenario, algunos dirigentes ya plantean la necesidad de adelantar definiciones o establecer mecanismos propios, como internas partidarias o acuerdos entre sectores, para evitar fracturas.
El proceso de definición de candidaturas se da en un contexto complejo para el peronismo, atravesado por disputas internas, pérdida de peso en el Congreso y la necesidad de reconstruir una conducción clara.
Mientras el oficialismo consolida su estrategia, en el PJ crece la presión por cerrar filas, definir liderazgos y llegar con una propuesta competitiva a las próximas elecciones.



