Un fiscal federal de Santiago del Estero solicitó la detención del presidente de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia, y del tesorero Pablo Toviggino, en el marco de una causa que investiga presuntas maniobras de lavado de dinero y asociación ilícita.
El pedido fue presentado por el fiscal Pedro Simón, quien además requirió allanamientos, peritajes y la inhibición general de bienes de los imputados y de otras personas vinculadas a la investigación.
Según la fiscalía, ambos dirigentes habrían integrado una estructura destinada a desviar fondos de la Asociación del Fútbol Argentino mediante un esquema de empresas y operaciones financieras irregulares.
El dictamen sostiene que se trataría de una organización “con recursos económicos significativos”, lo que —según el fiscal— podría implicar riesgo de fuga o entorpecimiento de la causa.
En ese contexto, también se pidió la detención de más de 20 personas del entorno de los acusados, entre familiares y presuntos testaferros.
La causa se inició en diciembre de 2025 y abarca movimientos financieros, bienes y empresas vinculadas principalmente a Santiago del Estero, provincia de origen de Toviggino.
Entre los elementos analizados, se incluyen informes de organismos oficiales que detectaron inconsistencias entre los ingresos declarados y el patrimonio de los involucrados.
Además, la investigación apunta a empresas que habrían sido utilizadas para canalizar fondos, simular operaciones y dificultar el rastreo del dinero.
El pedido del fiscal deberá ser evaluado por el juez interviniente, quien definirá si hace lugar a las detenciones y al resto de las medidas solicitadas.
Mientras tanto, la causa avanza en un contexto de fuerte impacto en el fútbol argentino, ya que involucra a dos de las principales autoridades de la AFA.


