Tomás Orihuela, un joven de 19 años, murió en las últimas horas en la provincia de Córdoba luego de permanecer internado en estado crítico tras haber sido detenido en una comisaría. El caso generó fuerte conmoción y es investigado por la Justicia en medio de versiones contrapuestas sobre lo ocurrido.
El joven había sido arrestado en al menos dos ocasiones en un lapso de 24 horas y, según reconstruyeron los investigadores, fue trasladado a un hospital luego de sufrir un grave cuadro que derivó en un coma. Finalmente, falleció tras varios días de internación en el Hospital Eva Perón.
Desde la Policía sostienen que el joven intentó quitarse la vida dentro de la celda utilizando una prenda de vestir, versión que también fue respaldada por autoridades del Ministerio de Seguridad provincial.
Sin embargo, la familia de Orihuela rechaza esa hipótesis y denuncia que fue víctima de violencia policial durante su detención. Allegados aseguran que el joven presentaba un cuadro grave al momento de ser trasladado al hospital y cuestionan el accionar de los efectivos.
La fiscalía ordenó una serie de medidas para esclarecer el hecho, entre ellas el secuestro de los teléfonos de cinco policías que participaron del procedimiento y la realización de la autopsia, considerada clave para determinar las causas de la muerte.
Además, se espera la declaración de testigos y el análisis de pruebas que permitan reconstruir lo sucedido dentro de la comisaría y durante el traslado al centro de salud.
Familiares y allegados del joven exigieron justicia y pidieron que el caso sea investigado con transparencia. También hubo manifestaciones y protestas en reclamo de esclarecimiento.
Por el momento, no hay conclusiones definitivas y la causa continúa en etapa inicial, mientras se intenta determinar si se trató de un hecho autoinfligido o de un caso de violencia institucional.



