Los médicos de cabecera del PAMI iniciaron un paro nacional de 72 horas que impacta en la atención de millones de jubilados y pensionados en todo el país, en medio de un fuerte conflicto con las autoridades del organismo.
La medida de fuerza comenzó este lunes y se extenderá por tres días, con suspensión de turnos programados y atención limitada únicamente a casos de urgencia.
El eje del conflicto: cambios en el sistema de pagos
El reclamo de los profesionales se centra en la implementación de una nueva resolución que modifica el esquema de remuneración. Según denuncian, el sistema reemplaza el modelo mixto por uno exclusivamente “capitado”, es decir, un monto fijo por paciente, eliminando adicionales por consultas, visitas y otras prestaciones.
Desde el sector médico aseguran que este cambio implica una pérdida significativa de ingresos y una desvalorización de su trabajo, ya que no contempla la cantidad real de atenciones ni la complejidad de cada caso.
En ese sentido, advierten que la medida podría traducirse en “más trabajo por menos dinero” y poner en riesgo la continuidad de muchos consultorios.
La postura del PAMI
Por su parte, desde el organismo sostienen que el nuevo esquema busca simplificar el sistema, ordenar el gasto y mejorar el control de las prestaciones. Además, aseguran que el valor fijo por afiliado se incrementó, lo que, según la versión oficial, representaría una mejora en los ingresos.
Sin embargo, los profesionales cuestionan esa interpretación y aseguran que, en la práctica, el cambio afecta negativamente su economía.
Impacto en los afiliados
El paro genera preocupación especialmente entre los afiliados al PAMI, la obra social más grande del país, que brinda cobertura a jubilados y pensionados.
Durante las 72 horas de medida de fuerza, la atención habitual se ve interrumpida, lo que complica el acceso a consultas médicas, controles y seguimientos, en un sistema ya tensionado.
Un conflicto que podría escalar
El paro expone una creciente tensión entre los profesionales de la salud y la conducción del PAMI, en un contexto de cambios en el sistema sanitario y ajustes en los recursos.
Desde el sector médico no descartan profundizar las medidas si no hay respuestas concretas, mientras que el organismo mantiene su postura en defensa de la reforma.
La evolución del conflicto será clave en los próximos días, con impacto directo en la atención de uno de los sectores más vulnerables de la población.


