Pergamino: manoseó a una nena con autismo y fue condenado por abuso sexual

0
122

El Tribunal Oral en lo Criminal 1 dictó sentencia condenatoria en una causa por abuso sexual simple reiterado de un hombre contra una adolescente con autismo. Fue la jueza Marcela Santoro quien, ante las pruebas presentada contra el sujeto de 65 años cercano a la familia de la menor, decidió condenarlo a tres años de prisión, tratamiento obligatorio y su incorporación al banco genético.

Dentro del marco investigativo, a cargo del fiscal Nelson Mastorchio, se logro establecer una reiteración de los hechos durante el año 2023, época en la que se presentaba como compañero de la hermana de la víctima y se ofrecía como chofer para el traslado de la joven desde el establecimiento educativo al que asistía hasta su hogar. Allí, según consta en la causa, se desviaba de su recorrido a lugares descampados o “parques”, para efectuar los tocamientos en sus partes intimas por encima y por debajo de la ropa.

La declaracion de la víctima ante Cámara Gesell fue fundamental. Allí se aplicó, además, una perspectiva de género y niñez para valorar las pruebas, teniendo en cuenta que la misma cuenta con un diagnóstico de Trastorno del Aspecto Autista (TEA) en grado 2. Aún asi, se determino que su relato fue coherente, verosímil y libre de influencias externas.

Dentro del veredicto condenatorio, la jueza destaca el estado de vulnerabilidad y desprotección, sumado a la dificultad de comunicación propia de su diagnóstico, que emplearon un panorama favorable para el abusador asegurándose el silencio de la víctima.

La última vez cuando más me tocó fue el día que me llevo a comer pancho”, declaro en una oportunidad a su hermana y madre tras un episodio de angustia. “Me dio plata, me bajé a comprar el pancho y subí de nuevo a la camioneta pero él no me dejaba comer porque me tocaba y yo le sacaba la mano. Cuando comí el pancho me quedo salsa al borde de los labios y yo saque la lengua para limpiarme y él me dijo ‘que linda lengua que tenes’. Después me dijo que gustaba de mi y me llevó a comprar chocolate y en el camino me seguia acariciando la pierna”, describió.

Al no contar con antecedentes penales previos, el tribunal impuso la pena de apenas tres años de prisión de cumplimiento en suspenso. Sin embargo, cuenta con ciertos requisitos a cumplirse en un plazo de cuatro años, como el de someterse al Patronato de Liberados, donde deberá fijar residencia y reportarse periódicamente, cumplir con una orden de reparación y garantía de no repetición, como asi tambien su incorporación al “Programa de Asistencia a varones con conductas violentas” de Pergamino y al Banco de Datos Genéticos.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here