La vacunación infantil en Argentina atraviesa un escenario preocupante, con una caída sostenida en las coberturas que encendió las alertas entre especialistas y autoridades sanitarias.
Según distintos informes, los niveles actuales se ubican por debajo de los umbrales necesarios para garantizar la inmunidad colectiva, lo que aumenta el riesgo de reaparición de enfermedades prevenibles.
Datos recientes indican que en 2024 varias vacunas clave registraron niveles significativamente bajos. Por ejemplo, la cobertura de la vacuna triple viral, que protege contra sarampión, rubéola y paperas, alcanzó apenas el 46% en niños de 5 años. Esto representa una caída drástica respecto a años anteriores, cuando los niveles superaban ampliamente el 90%, lo que garantizaba una mayor protección comunitaria.
En términos generales, ninguna vacuna del calendario nacional logró alcanzar el 95% de cobertura recomendado para evitar brotes.
Riesgo sanitario
Especialistas advierten que esta situación genera una “fragilidad inmunológica colectiva”, que deja expuesta a la población, especialmente a los niños, frente a enfermedades que estaban controladas o incluso erradicadas. De hecho, ya se registran señales de alerta, con la reaparición de casos de enfermedades como sarampión o tos convulsa en la región.
Además, más de 115.000 bebés no completaron esquemas básicos de vacunación en el último tiempo, lo que agrava aún más el panorama sanitario.
Entre las causas del descenso, los especialistas señalan una combinación de factores:
- Disminución de campañas de vacunación y concientización
- Dificultades de acceso al sistema de salud
- Crecimiento de discursos antivacunas
- Impacto de la pandemia en los controles médicos
También se observa un patrón preocupante: a medida que avanza el calendario de vacunación, disminuye la cantidad de niños que completan todas las dosis necesarias.
La caída no es un fenómeno reciente, sino que responde a una tendencia de más de una década. En los últimos años, las coberturas se mantuvieron en rangos de entre el 70% y el 85%, por debajo de los niveles recomendados. Sin embargo, algunos datos recientes muestran leves mejoras en determinados grupos etarios, lo que abre la posibilidad de una recuperación si se refuerzan las políticas públicas.



