La Justicia laboral dictó un embargo cercano a los $3.000 millones contra la empresa Fate, en el marco de una causa por salarios impagos que afecta a 920 trabajadores tras el cierre de su planta en febrero.
La medida fue dispuesta por el Juzgado Nacional del Trabajo N°17, a cargo de la jueza Liliana Rodríguez Fernández, luego de constatar el presunto incumplimiento en el pago de haberes y de la conciliación obligatoria vigente.
Un fallo clave en medio del conflicto
El conflicto se originó tras la paralización de la actividad el pasado 18 de febrero, cuando la empresa dejó de abonar los salarios, lo que derivó en un reclamo colectivo por parte de los trabajadores.
Ante esta situación, la Justicia avanzó con una medida cautelar que busca garantizar el cobro de los sueldos adeudados, en un escenario de fuerte tensión entre la firma y el gremio del sector.

Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (SUTNA) destacaron el fallo como un respaldo judicial al reclamo y denunciaron que la empresa incumplió acuerdos previos.
Reclamos sindicales y escalada del conflicto
El gremio viene denunciando un “lock out” patronal y la falta de pago de salarios desde el cierre de la planta, situación que impacta directamente en cientos de familias.
En ese marco, los trabajadores profundizaron las medidas de fuerza y convocaron a movilizaciones para exigir la reactivación de la producción o una solución de fondo al conflicto.
Una crisis que expone el deterioro industrial
El caso de Fate se inscribe en un contexto más amplio de crisis en el sector industrial, con cierres de plantas, caída de la producción y conflictos laborales en aumento.
La empresa, una de las históricas fabricantes de neumáticos del país, cesó sus operaciones tras más de 80 años de actividad, dejando sin empleo a cientos de trabajadores y abriendo un conflicto que ahora suma un nuevo capítulo judicial.



