La histórica cooperativa láctea SanCor solicitó su propia quiebra en medio de una profunda crisis financiera que arrastra desde hace años, con deudas millonarias y una situación crítica para sus trabajadores.
La presentación fue realizada ante la Justicia en Rafaela, Santa Fe, luego de que fracasaran los intentos de recuperación a través del concurso preventivo iniciado en 2025.
Según se informó, la empresa acumula una deuda cercana a los 120 millones de dólares, en un contexto de cesación de pagos e insolvencia generalizada.

Desde el sindicato Atilra señalaron que la situación era insostenible y que el pedido de quiebra no hace más que confirmar un escenario que ya era evidente. “El pedido no agrega ni quita nada”, indicaron desde el gremio, al tiempo que calificaron la decisión como el final de una etapa marcada por la crisis.
Uno de los puntos más graves es la situación de los trabajadores. Según denunció el gremio, los empleados llevan ocho meses sin percibir sus salarios, además de adeudarles aguinaldos.
En ese contexto, muchos trabajadores debieron sostenerse con fondos solidarios del sindicato, lo que evidencia la magnitud del conflicto social. Desde Atilra afirmaron que la empresa “se viene sosteniendo con el patrimonio de los trabajadores”.
El futuro de la empresa queda ahora sujeto a la resolución judicial del proceso de quiebra y a posibles alternativas de reestructuración o continuidad bajo otra modalidad.
Desde el sindicato no descartan que esta instancia abra una nueva etapa para la marca, aunque con un esquema completamente distinto al actual.



